En el marco de las propuestas de formación práctica, la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) llevó adelante un simulacro de explosión con múltiples víctimas, una experiencia que permitió poner en juego conocimientos y habilidades en un escenario de alta complejidad.
La actividad contó con la participación de estudiantes y docentes de segundo y tercer año de la Tecnicatura en Emergencia Prehospitalaria, Rescate y Trauma de la FCM; estudiantes de la Práctica Final Obligatoria de Medicina; estudiantes de la Licenciatura en Enfermería del Centro Universitario Gálvez; así como personal del 107 y Bomberos Voluntarios de San Carlos.
Este tipo de propuestas resulta fundamental en la formación de futuros profesionales de la salud, ya que permite entrenar habilidades técnicas y no técnicas en contextos realistas. La toma de decisiones bajo presión, el trabajo en equipo, la comunicación efectiva y la coordinación interinstitucional son competencias clave que se fortalecen a través de estos simulacros.
Además, la instancia favorece la integración entre distintas disciplinas, promoviendo una mirada integral del abordaje de emergencias y fortaleciendo el rol de cada actor dentro del sistema de respuesta.
En primera persona: la experiencia de los protagonistas
El simulacro no fue solo un ejercicio técnico, sino una oportunidad para que cada actor vivenciar y entrenar la presión real del trabajo de campo. Angel Gómez, estudiante de la Tecnicatura en Emergencia, describió la complejidad de las patologías recreadas tras la explosión del laboratorio "nos enfrentamos a un incidente de víctimas múltiples con cuadros de extrema gravedad: desde quemaduras críticas y electrocuciones, hasta traumatismos craneales y sangrados. La situación se volvió aún más compleja al tener que asistir a pacientes con empalamientos y aplastamientos”.
Juan Bonaventura, del servicio 107, relató “el enfoque principal del entrenamiento estuvo en la toma de decisiones críticas. Pudimos entrenar a fondo la habilidad de triage y la valoración inicial, garantizando que el traslado y la transferencia del paciente se realicen bajo estándares de máxima seguridad”.
En esa línea, Elias Benzaquen, Bombero Voluntario de San Carlos Centro, subrayó que “estos simulacros nos permiten conocer las dinámicas de trabajo de cada fuerza y practicar la coordinación necesaria para que, cuando el riesgo sea real, el sistema funcione".
Por su parte, Leurino Maria Celeste, estudiante de la Lic en Enfermería del Centro Universitario Gálvez, mencionó “nuestra labor se centró en priorizar la atención según la gravedad. Mediante el triage de enfermería, asignamos códigos de colores según el estadio de cada paciente. Lo más enriquecedor fue dialogar con futuros colegas de otras disciplinas; además fue la oportunidad perfecta para transformar la teoría en una puesta en práctica real ".
En suma, Valentina Flores, estudiante de Medicina destacó “el escenario de víctimas múltiples te obliga a gestionar la presión. Además, nos obligó a relacionarnos de manera correcta con otros profesionales y, sobre todo, a entender que la comunicación interdisciplinaria es clave".
Finalmente,Hugo Casafú, coordinador de la Tecnicatura sostuvo “e balance del simulacro es sumamente positivo. Fue un despliegue complejo, con un flujo constante de personas trabajando en conjunto. Logramos observar cómo se coordina el sistema y el pasaje de pacientes. Si bien detectamos puntos a mejorar , cumplimos con los objetivos estratégicos de entrenamiento".