Las acciones del Proyecto de Extensión de Interés Social (PEIS) de la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) se llevó adelante en escuelas secundarias de Santo Tomé y Santa Fe, a través de encuentros orientados a reconocer y expresar emociones, fortalecer vínculos y construir herramientas para el cuidado de la salud mental. El mismo contó con un equipo interdisciplinario integrado por docentes de la FCM-UNL, estudiantes voluntarios de la carrera de Medicina y de la Licenciatura en Obstetricia.
Durante el cierre, los talleres se realizaron junto a estudiantes del Instituto La Inmaculada N.º 3071, de la Escuela Técnica Profesional N.º 614 Enrique José Muzzio, de la Esc. Juan Arancio 596 y de la Escuela República de Nicaragua. En esta última instancia se trabajó sobre qué sucede cuando aparece el malestar y las distintas formas de atravesar esos momentos, poniendo en juego las decisiones, los vínculos y las estrategias de cuidado.
Para Paula Anadón, el proyecto implicó un trabajo colectivo desde su planificación hasta la implementación: “Los docentes y los voluntarios de la FCM en este proyecto cumplieron el rol de poder planificar desde un inicio, poder pensarlo, poder elaborar cada una de las etapas, trabajar en equipo en respuesta a esta problemática que es la salud mental en adolescencia y poder llevarlas a cabo en cada una de las escuelas en la que fuimos recorriendo”.
En este sentido, destacó que el equipo pudo “diagramar, programar y ejecutar cada uno de los talleres de este ciclo que se llama Navegando mis emociones”, una experiencia que permitió acercar a la Facultad a una realidad presente en las escuelas secundarias.
La experiencia también fue valorada por las instituciones participantes. Nancy Hergenreder, directora de la Escuela Arancio, señaló que los estudiantes recibieron la propuesta “sumamente entusiasmados, con ganas de participar” y que participaron de cada uno de los talleres, que “disfrutaron muchísimo” y donde “aprendieron un montón de cosas”. Además, remarcó la importancia de la interacción con profesionales de la Universidad Nacional del Litoral.
Por su parte, Oriana Cataldo, voluntaria participante del proyecto y estudiante de la FCM-UNL, definió la experiencia como “muy linda, muy enriquecedora” y valoró especialmente el espacio generado para los estudiantes de secundaria. También destacó que las herramientas trabajadas pueden resultar útiles tanto en lo personal como en su futuro profesional: “Todo lo que los profesores estuvieron hablando con los chicos de la escuela nos puede servir para poder hablarlo con los pacientes”.
Así, con el cierre de “Navegando mis emociones”, finalizó un recorrido construido desde la Universidad junto a las escuelas, promoviendo espacios de escucha, reflexión y encuentro alrededor de la salud mental en la adolescencia.